El origen del eneagrama se sitúa en el medio Oriente, aunque el actual es una mezcla de sabidurías y tradiciones occidentales y orientales. Tiene una antigüedad de más de 2.500 años. Su aparición en nuestra época se debe a George Ivanovich Gurdjieff, (1877-1949). Oscar Ichazo, fundador del Instituto Arica, en los años 60 presenta el eneagrama como un método de crecimiento humano. Con él lo aprende y luego desarrolla Claudio Naranjo, quien lo introdujo en España a finales de los 80.
El Eneagrama es una llave para el conocimiento de uno mismo y de su “pasión dominante”, con lo que se abre la puerta a una profunda comprensión del ego y a las conexiones entre la personalidad y la esencia de la persona.
El eneagrama es también un complejo mapa caracterológico que nos provee de una enorme cantidad de material descriptivo con el cual podemos trabajar sobre nosotros mismos y para investigar y desarrollar desempeños distintos en áreas concretas, como comunicación, negociación, trabajo en equipo, liderazgo y coaching.